Continuación Capítulo IV: nuevos rumbos
Pasaron 3 meses de aquél café. No habían vuelto a hablar, Gus decidió no estar más en el medio. Ninguna tenía noticias de la otra. Ésa mañana la sonrisa de Ema fue el primer pensamiento para Marlon, sabía que podía estar equivocándose una vez más, pero había otra parte de ella que realmente quería hacerlo. Se levantó de la cama, se miró al espejo se sonrió y empezó el día. La boda era a las siete de la tarde, Francisco estaba listo ultimando detalles de su traje; Marlon estaba muy nerviosa, pensamientos a mil por hora, sudando, todo junto. El vestido era soñado, el ramo era precioso, todo estaba perfecto, era una de esas bodas que las películas románticas nos hacen desear. Por su parte Gus, le repetía que quizás era mejor dejar todo ahora y seguir sus sentimientos que arrepentirse toda su vida, discutieron con Marlon y ella terminó echándolo. De repente todo se veía horrible, su humor había cambiado, se había peleado con su mejor amigo, no estaba segura de lo que estaba haciendo… p...