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Capítulo V: El Fin

Sus vidas siguieron, era el momento de cosechar todo lo que con tanto esfuerzo habían sembrado. Marlon, estaba establecida en New York, fundó su propia editorial y ya no tenía que dar explicaciones a nadie. Era exitosa, trabajaba con autores Best Seller, se había comprado una casa de fin de semana en Los Ángeles y cada que tenía ganas se refugiaba allí. Gus, la visitaba más seguido de lo que esperaba incluso le ofreció quedarse a vivir con ella, pero no. Fue con su pareja, también habían adoptado un niño, Josh, tenía 8 y le encantaban los gatos. Francisco, volvió a Argentina… si, se divorciaron. Aquello nunca funcionó. Aun así, seguían siendo buenos amigos; de hecho cada tanto se llamaban y compartían un mate o un café a la distancia. Sin embargo, ella en vez de quedarse lamentando todo lo sucedido utilizó ésa energía para hacer lo que siempre quiso, tener su editorial. En su último viaje, Gus le comentó que Ema estaba comprometida y que en unos meses iba a casarse. Marlon quedó es...

Continuación Capítulo IV: nuevos rumbos

Pasaron 3 meses de aquél café. No habían vuelto a hablar, Gus decidió no estar más en el medio. Ninguna tenía noticias de la otra. Ésa mañana la sonrisa de Ema fue el primer pensamiento para Marlon, sabía que podía estar equivocándose una vez más, pero había otra parte de ella que realmente quería hacerlo. Se levantó de la cama, se miró al espejo se sonrió y empezó el día. La boda era a las siete de la tarde, Francisco estaba listo ultimando detalles de su traje; Marlon estaba muy nerviosa, pensamientos a mil por hora, sudando, todo junto. El vestido era soñado, el ramo era precioso, todo estaba perfecto, era una de esas bodas que las películas románticas nos hacen desear. Por su parte Gus, le repetía que quizás era mejor dejar todo ahora y seguir sus sentimientos que arrepentirse toda su vida, discutieron con Marlon y ella terminó echándolo. De repente todo se veía horrible, su humor había cambiado, se había peleado con su mejor amigo, no estaba segura de lo que estaba haciendo… p...

Capítulo IV: ¿El principio del fin?

Se sentaron a tomar un café, lo que Marlon pensó que duraría unos 15 o 30 minutos terminó durando casi 2 horas reloj. Ema le contó sobre las últimas cosas que estuvo haciendo, editando, viajando a visitar amigos en Londres incluso le comentó que estaba lista para empezar a producir el rodaje de una serie basado en uno de los libros que editó. Marlon por su parte, no estaba segura si debía hablarle sobre su nueva relación, de alguna manera sentía que iba a lastimarla. Sin embargo, Ema hizo la tan esperada pregunta… Marlon trató de no dar muchos detalles, pero si le contó que iban a casarse…el tiempo pareció detenerse, la expresión de alegría por el reencuentro en la cara de Ema, se volvió oscura, triste, gris… rápidamente para salir de la situación, Marlon dijo que debía irse, pagó, se levantó, la abrazó y se fue. Quizás no fue la mejor manera, pero sentía tanta presión que no podía aguantar más. Una vez más a Gus lo pusieron en el medio de éste torbellino que recién empezaba. Ema e...

Final Capítulo III

Ya en mayo… el tiempo parecía no pasar jamás. O al menos para Marlon… después de aquella conversación con Ema, no volvieron a hablar. Gus estaba muy enojado al respecto, pues el grupo ya no era lo mismo. Marlon no quería seguir juntándose con ellxs y eso hacía que Ema se sintiera responsable. Mientras tanto, Marlon había encontrado trabajo en una agencia de viajes como traductora freelancer de portugués. Si bien apenas le alcanzaba para sus gastos, éste trabajo era mejor que el anterior, no sentía presión ni discriminación por parte de sus compañerxs, conocía gente muy amable y de paso seguía conociendo España. En una de las visitas guiadas, hacían una parada en un bar muy famoso del centro de Madrid. Tomaban unos cocteles al final de la visita. Allí se deslumbró por la sonrisa de otro argentino que acababa de emigrar. Le invitó una copa, charlaron y desde ése momento no dejaron de verse. Empezaron a construir una relación confiable, alegre, estable, todo era “demasiado perfecto”. ...

Continuación Capítulo III

Ya habían pasado unas dos o tres semanas, Marlon había estado rechazando todas las invitaciones de Ema, no respondía sus mensajes y mucho   menos sus llamadas. Ema estaba bastante desconcertada, “¿para qué sigues insistiendo?... déjalo, no tiene caso” le aconsejó Gus, “creo que merezco una explicación… “dijo Ema. En Andalucía se festejaba “El día de Andalucía”, fiestas y degustaciones gastronómicas. Gus armó el viaje, era necesario un “poco de aire fresco” para el grupo. Llegaron allí todxs excepto Ema, dijo que viajaría después del trabajo. Marlon se sentía nerviosa y ansiosa, pensando mil veces cómo debía reaccionar frente a ella, si debía explicar su comportamiento o no. Por otro lado, Marlon aún seguía desempleada, el tiempo pasaba y sus problemas crecían. Era la noche de la fiesta, mientras todxs estaban festejando Ema acababa de llegar. Marlon estaba fascinada degustando comidas típicas, bebiendo cervezas artesanales y pasándola muy bien. Ema se unió a ellxs, sintiéndose...

Capítulo III: Tintas de Colores

El olor al café de las 6:00 de la mañana, el perro que pide salir y los ronquidos de Gus. Ésta mañana particularmente, no había arrancado con la mejor de las vibras. Cualquier sonido le parecía extremadamente molesto, al parecer era el día más frío del invierno y ni siquiera eso pudo cambiar su humor. Sin embargo, se levantó, tomo una taza y aprovechó para salir a correr con el perro. Algo no andaba bien, sentía angustia, nostalgia… pero no sabía hacia quién o qué. Volvió para cambiarse e ir al trabajo, mientras pensaba que era un buen día para renunciar… Gus trató de persuadirla y decirle que era una pésima idea, pero Marlon no prestó atención. Para las 16:00 Marlon era una mujer desempleada más. Sabía que no era un buen momento para hacerlo, le faltaba un año más para poder obtener su residencia definitiva, mucha plata no le quedaba pero decidió que su salud mental debía estar primero que nada. No tenía ganas de volver a casa y menos de los sermones de Gus, así que le llamo a Ema...

Final Capítulo II

Lunes otra vez... los días pasaban con una rutina agobiante para Marlon, en su trabajo las cosas no cambiaron mucho. Excepto porque uno de los socios del bufete, con mucha trayectoria, la defendió en frente de sus compañerxs; él también se había cansado de escuchar continuamente la palabra "sudaca" y resultó que su madre era una Sudaca. Sin embargo, las risas por lo bajo no cesaron. Empezó a cuestionarse la idea de buscar otro trabajo, de cuidar su salud mental, frases como "vayan a lavar platos en sus países de primer mundo" empezaron a resonar fuerte en su cabeza. Pero gracias a Gus, sus pensamientos positivos se interponían; habían conformado un lazo tan fuerte y bonito que ya se llamaban a sí mismos como hermanos. Los jueves ya no eran de dos, Ema, la inglesa que tomó su gin tonic (lo seguía haciendo, con la diferencia que Marlon ya no se enojaba), junto a sus amigxs formaban parte de los jueves de tragos. El invierno estaba llegando, la estación favorita de Mar...